Y llegó por fin el gran día: 12 ciudades se visten de gala simultáneamente para celebrar la gran noche de la moda: The Fashion's Night Out.
En Madrid se distinguían tres zonas y tres conceptos diferentes; alfombras rojas y tiendas abiertas hasta medianoche. Y mucho, mucho alcohol.
Yo empecé la fiesta en Yube Madrid y he de decir que me quedé allí un largo rato porque el ambiente era genial, el musicón invitaba, tenían un servicio gratuito de manicura y maquillaje a cargo de las simpatiquísimas chicas de Le petit salon (que me dejaron las uñas ideales!) y unos mojitos de muerte.
Tocaba continuar la ruta y había que ir como-sea a la milla de oro. Por suerte estaban los mini coches que Vogue gentilmente había puesto a nuestra disposición para hacer los recorridos así que hasta allí nos dirigimos.
Que ví? Mucho glamour mezclado con mucha choni y lo digo sin acritud. Creo que al final se hizo una mezcolanza de gente y estilos que mucho no pegaba con Chanel o Dior. Yo seguí a mi bola, pasé del famoseo y de las terribles colas para ir a mis míticos personales: Jimmy Choo y Manolo Blahnik.
Tanto zapato y tanto champán me pedían parar, pero no podía! La noche de la moda me confunde, pensé...
Eventos como este deberían repetirse seguido, pero con mucho más control de aforo y target de gente. Es triste decirlo, pero a estos eventos no puede ir cualquiera, porque pierde el glamour.
Me marché a casa muy contenta y deseando que llegue ya Cibeles. Feliz rentrée y FELIZ MODA!
En Madrid se distinguían tres zonas y tres conceptos diferentes; alfombras rojas y tiendas abiertas hasta medianoche. Y mucho, mucho alcohol.
Yo empecé la fiesta en Yube Madrid y he de decir que me quedé allí un largo rato porque el ambiente era genial, el musicón invitaba, tenían un servicio gratuito de manicura y maquillaje a cargo de las simpatiquísimas chicas de Le petit salon (que me dejaron las uñas ideales!) y unos mojitos de muerte.
Tocaba continuar la ruta y había que ir como-sea a la milla de oro. Por suerte estaban los mini coches que Vogue gentilmente había puesto a nuestra disposición para hacer los recorridos así que hasta allí nos dirigimos.
Que ví? Mucho glamour mezclado con mucha choni y lo digo sin acritud. Creo que al final se hizo una mezcolanza de gente y estilos que mucho no pegaba con Chanel o Dior. Yo seguí a mi bola, pasé del famoseo y de las terribles colas para ir a mis míticos personales: Jimmy Choo y Manolo Blahnik.
Tanto zapato y tanto champán me pedían parar, pero no podía! La noche de la moda me confunde, pensé...
Eventos como este deberían repetirse seguido, pero con mucho más control de aforo y target de gente. Es triste decirlo, pero a estos eventos no puede ir cualquiera, porque pierde el glamour.
Me marché a casa muy contenta y deseando que llegue ya Cibeles. Feliz rentrée y FELIZ MODA!
Mira mi reportaje fotográfico en Flickr

4 comentarios:
Jaja, mucho glamour y mucha choni...
Qué bueno, como dices, este tipo de eventos deberían hacerse más a menudo aunque solo sea como una forma de reunir a tantos y tantas amantes de la moda en las calles de las noches de Madrid.
Buena crónica!
Gracias chato :P
Te he linkeado en el especial Noche Voguera!!
Genial crónica!!
Hola Mayte! Donde encuentro el especial?
Besos y gracias por postear :D
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